El cálculo es sencillo: a la base de cotización de los últimos seis últimos meses trabajados, que encontraremos en el certificado expedido por la empresa cuando se produce el despido o bien en cada una de nuestras nóminas, le aplicaremos el 70% para los primeros seis meses de percepción de la prestación y el 60% para el resto y sabremos cual será el importe a percibir, sabiendo que existen unos topes mínimos y máximos.